13.12.10

Los que ya lo saben

El enorme hueco que deja la muerte de alguien joven no se llena con nada. No hay consuelo alguno.


Tal vez sólo una certeza ayuda a convivir con la pérdida: que los nos quedamos aún tenemos que aprender a vivir y los que se fueron supieron hacerlo desde el primer minuto. 

1 comentario:

ijero dijo...

Lo siento. Espero que estés bien.