17.2.10

Mejor entender que castrar

Una amiga me ha enviado esta columna de Paco Sánchez, de La Voz de Galicia. Se titula Caballos enteros.
"Castrados serían más dóciles, menos nerviosos, pero él los quiere enteros. Le exigen mucho como cochero, pero insiste en que al final son mucho más seguros, menos falsos"
Como metáfora se puede aplicar a muchos contextos. Por ejemplo, la mayoría de jefes y la mayoría de organizaciones afirman buscar la fuerza y el talento de un caballo entero, pero acaban castrándolos porque en el fondo prefieren dominar a ser orquestadores de la excelencia. Los buenos jefes y las buenas organizaciones dan a cada uno lo que necesita, los respetan en su particularidad y en lugar del control utilizan la seducción.

2 comentarios:

Cesc dijo...

Aquesta intel·ligència de la que parles costa molt de veure en els jefes d'avui en dia...

Felicitats pels 10 anys i pre l'entrevista a La Vasnguardia!

Eva dijo...

Gràcies, Cesc.

És rara de trobar, però n'hi ha.