18.12.09

Para vivir no quiero

Se nos escurre el año y pronto estaremos recuperando los buenos propósitos de cada año. En esencia, cómo queremos vivir y, sobre todo, cómo no queremos vivir.
Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!

Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».
Versos 494 a 521 de La Voz a ti debida, de Pedro Salinas

1 comentario:

Xavi dijo...

Hay que ser valiente, muy valiente. Espero algún día llegar a serlo.