29.12.08

Sobreinformación y aceleración

El cambio es cada vez más vertiginoso. ¿Cómo nos preparamos para ello?



Yo sólo tengo una opción: No contagiar mi ritmo interior del exterior. Ante la prisa, pausa mental. Hace tiempo que me bajé del carro de la vida acelerada y los puestos estresantes, y aunque parezca la alternativa del outsider, cada vez hay más mentes y sentires en este recorrido. No es un camino solitario. Sólo es más silencioso, casi invisible.

Que el 2009 nos ayude a recuperar el pulso.

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